El bienestar de nuestros compañeros animales depende de un equilibrio, que puede verse afectado cuando empiezan a aparecer ciertas dolencias.

Es en ese punto en el que, como responsables, consultamos a uno o varios veterinarios y nos enfrentamos a un abanico de opciones y tratamientos con los que nuestro objetivo es ayudarle a tener la mejor calidad de vida.

Según el tipo de dolencia, la recomendación del veterinario puede venir acompañada de tratamientos complementarios para contribuir a su bienestar, y en esta publicación queremos ayudarte a entender cuáles son los desequilibrios más comunes que puede sufrir un gato, para que procures cambios en su estilo de vida:

Problemas dentales

Según la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad Animal del Reino Unido (RSPCA), el 15.1% de los gatos sufre de problemas dentales, siendo esta la dolencia más frecuente en nuestros compañeros gatunos.

Un problema dental común en los gatos es la enfermedad periodontal, producida por la acumulación de sarro en la superficie de los dientes, que provoca a su vez la aparición de bacterias. En los casos más graves, puede producir infección y el gato hasta puede perder algunos dientes.

La causa de este tipo de enfermedades suele relacionarse con la dieta del gato. Aunque los gatos requieren comidas húmedas para hidratarse, las dietas secas le ayudan a mejorar la limpieza de sus dientes, con lo cual siempre es necesario mantener un buen balance (recuerda que puedes utilizar Sappi para comparar las mejores alternativas de alimentación animal). También otra gran alternativa es la alimentación natural, compuesta por huesos carnosos, que son grandes eliminadores de sarro.

Traumatismos

¡No es secreto que son unos tremendos! Aunque su agilidad es envidiable, su espíritu aventurero los hace propensos a sufrir caídas, golpes, y como consecuencia, lesiones óseas o musculares. Y por sorprendente que suene, no siempre son lesiones fáciles de detectar.

Cuando nuestro compañero gatuno tenga una fractura, es posible que ronronee o se queje con más frecuencia de lo habitual, pierda el apetito o tenga alguna inflamación en la zona afectada. Si al tacto se queja, lo mejor es que lo lleves al veterinario lo más pronto posible a hacer una revisión, y descartar nada grave.

No es una conducta que puedas evitar; los gatos tienen naturaleza exploradora y ese espíritu los hace exponerse, pero lo que sí puedes hacer es aprender a detectar cuándo puede haber sufrido una fractura, y, una vez hayas visitado el veterinario, informarte de los tratamientos que pueden contribuir a su recuperación.

Problemas de piel

Los problemas de piel son frecuentes en el 10% de los gatos, nuevamente según la RSPCA. Uno de los más comunes es la dermatitis alérgica, que puede ser producida por productos de peluquería, comida o factores medioambientales.

El veterinario y otros profesionales del bienestar animal nos pueden ayudar a tratar las alergias de nuestro compañero; pero lo mejor que podemos hacer como responsables es determinar la causa de la dolencia e implementar cambios, en la medida de lo posible, teniendo un enfoque lo más holístico e integrativo posible.

Si detectamos que la alergia es consecuencia del uso de algún producto o de la alimentación, será muy fácil buscar alternativas para resolver el problema o al menos mitigarlo.

Si sospechamos que la causa de la alergia es el entorno, puede ser mucho más difícil modificar la rutina, pero por fortuna, las terapias alternativas nos ofrecen vías para ayudar a nuestro gatete.

Problemas digestivos

Las causas de los problemas digestivos de nuestros compañeros de cuatro patas pueden ser diversas, e ir desde un cambio abrupto en la dieta, hasta enfermedades severas que afectan el hígado o riñón. En el caso de animales que se encuentran sanos y que tienen casos puntuales de vómito o diarrea, no hay razón para entrar en pánico; sin embargo, si persiste por varios días o viene acompañado de cambios conductuales (decaimiento, fatiga, agresividad), es recomendable acudir al veterinario.

Es difícil prever toda la tipología de problemas digestivos, y el tratamiento clínico siempre va a depender de la causa; lo que sí puede hacer en todo caso el responsable es procurar fortalecer el sistema inmunitario del animal, para que su cuerpo esté siempre preparado y con las defensas a tono para responder ante cualquier amenaza externa.

En este ebook que hemos preparado junto a veterinarios y expertos en MTC, os dejamos varias ideas para fortalecer el sistema inmunológico de perros y gatos.

Infestaciones de parásitos

Es poco probable que nuestro gatete no sufra, en algún momento de su vida, la desagradable visita de algún parasito. La mayoría de las veces su organismo estará preparado para defenderse, pero si nuestro gatito se encuentra con las defensas bajas, o se combinan varios factores adversos, puede terminar infestado de parásitos (internos o externos).

El tratamiento de los parásitos suele ser puntual; sin embargo, puede dejar sus secuelas y afectar el equilibrio de nuestros compañeros. Por ello, siempre es recomendable optar por la prevención, reforzando de forma natural su sistema inmunitario. Tanto una buena alimentación como el uso de aceites esenciales puede ayudarnos en ese sentido.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a conocer más sobre cómo identificar las distintas dolencias que pueden afectar a tu compañero gatuno. Recuerda que si quieres saber más puedes apuntarte a alguno de nuestros cursos, ya que sentirte con herramientas para poder ayudarles te hará sentirte una pieza esencial en su bienestar!

Además, si eres veterinario, estudiante, ATV, profesional de terapias alternativas o te planteas profundizar en el mundo del bienestar animal, este próximo 1 de Octubre inicia nuestro curso de dos años en Acupuntura y Medicina Tradicional China, en el cual tenemos un módulo completo dedicado a la valoración y diferenciación de los desequilibrios según la MTC.