El dolor: el gran enemigo de tu perro. ¿Cómo aliviarlo?

 
El dolor es un síntoma recurrente en consulta. Muchos de los casos que nos llegan son a causa de dolor, ya sea súbito o crónico.  En Medicina Tradicional China debemos averiguar siempre cúal es la causa del dolor, para no centrarnos tan sólo la sintomatología sino el origen de éste, para poder prevenir la reaparición del mismo. 
Trabajando con perros nos encontramos ante la dificultad generada por no existir una comunicación directa, ya que los matices del dolor vendrán dados por la explicación del responsable. Aunque ésta sea un poco subjetiva, necesitamos que la descripción del dolor del animal sea lo más detallada posible, haciendo hincapié por parte del terapeuta en que el propietario observe al animal en las situaciones que detallamos más abajo.
La resistencia al dolor de los perros es mucho mayor que la de los humanos, por lo que a veces no es directamente observable en el movimiento del animal, así que debemos estar atentos a los cambios en su comportamiento:
 
  • El perro deja de hacer cosas que habitualmente hacía (no sube escaleras, no sube al coche…)
  • Su actitud es más cabizbaja, come menos
  • No tiene tantas ganas de salir a la calle
  • A medio paseo pide volver a casa
  • Se queda quieto en un sitio, sin estar echado
  • Se gira súbitamente mirando las patas traseras como si algo le molestara
  • Come compulsivamente hierba del campo
  • Se rasca o muerde insistentemente la zona dolorida
  • Cuando vamos andando y nos paramos, enseguida se tumba
  • Está inquieto, no encuentra la postura en cómo echarse
  • Se muestra más agresivo con perros y hasta con humanos
  • Jadea contínuamente, hasta cuando está en reposo
Una vez detectado el dolor, hay muchas cosas que podemos hacer, aparte de asistir al veterinario para recibir un diagnóstico y así descartar problemas más graves.
En cuanto al dolor en sí, en casa podemos hacer lo siguiente para intentar disminuir la intensidad de éste:
  • Poner un poco de cúrcuma en la ración de comida (es muy importante controlar la dosis máxima)
  • El polvo de mejillón verde también será una buena opción dentro de la comida
  • Aplicar calor moderado en la zona, controlando siempre la respiración del perro para no provocar un Exceso de Calor
  • Aplicación de moxa en la zona dolorida (el terapeuta en MTC os dará las intrucciones pertinentes)


Cómo puede ayudar la Acupuntura a tu perro?

Aparte de estos primeros auxilios caseros, la Acupuntura puede ser la gran aliada de vuestro perro para aliviar el dolor y mejorar su calidad de vida.
Con la acupuntura deshacemos los Bloqueos de Qi (Energía) y Xue (Sangre) que implican la presencia de dolor, aparte de tratar el desequilibrio subyacente que puede ser la causa del dolor.
Se trata de hacer desaparecer el dolor y hacer al perro autosuficiente, que no dependa de medicamentos y tampoco de la Acupuntura, habiendo de seguir una terapia de mantenimiento cada 3 meses (dependiendo del perro puede ser más a menudo o más espaciado). Ante todo, se trata de una terapia personalizada, donde cada perro tiene sus especificidades, las cuales tratamos personalmente, y no de manera estandarizada. Según la MTC, nos importa cómo está el perro hoy, su entorno, sus emociones presentes y pasadas, su alimentación y sus hábitos de vida.
En el apartado de Historias de Éxito de nuestra página www.acupcan.com conoceréis casos reales en que la Acupuntura ha ayudado a vencer el dolor a muchos perros.
 
Conoce todo lo que la Acupuntura puede hacer por tu perro!