Tuina en animales, una técnica de masaje milenaria

Se estima que el origen de lo que hoy conocemos como Tui Na, se remonta de forma primaria a la simple observación de gestos reflejos que surgen en el transcurso de dolencias o de ciertos desequilibrios patológicos. De forma natural e instintiva, perros y humanos (entre muchísimos otros), tendemos a masajear, a lamer o a autoproteger ciertas zonas del cuerpo cuando algún dolor nos aborda. Según sea la naturaleza de ese dolor (punzante, interno, sangrante, agudo…) y según la localización que tenga, sin que nadie nos haya enseñado nada, de forma natural tendemos a aplicar el contacto que el cuerpo necesita para sentir alivio. Podríamos decir que es una sabiduría/herencia que tiene que ver más con la especie que con el individuo. En ocasiones, una ligera caricia bastará para sentir analgesia, en cambio otras veces necesitaremos presionar de forma constante y profunda para sentir sensación de mejoría.

Con el tiempo, la observación de experiencias conllevó el desarrollo y el estudio de distintas habilidades y técnicas de masaje tradicional chino, con el fin de promover la homeostasis y aportar los mayores beneficios físicos, mentales, sociales y espirituales al receptor. Finalmente, el Tui Na cogió cuerpo teórico y técnico, obteniendo ente propia, y llegó a convertirse en una de las disciplinas que a día de hoy está integradas dentro de la Medicina Tradicional China. 

Como casi todas las técnicas de masaje o manuales, es muy difícil detallar con precisión el origen del Tui Na. A pesar de ello, podemos afirmar que existen evidencias que hace ya más de 4.000 años se practicaba el masaje en China, puesto que se han descubierto inscripciones grabadas sobre huesos de antiguos oráculos referentes a mujeres que curaban mediante manipulaciones y masajes.

Se trata de una técnica que puede ser útil tanto como terapia a aplicar por parte del terapeuta, como para poder enseñar al responsable del perro a aplicar ciertas manipulaciones y mejorar en su recuperación.

 


Consideraciones previas de aplicación en perros

 En primer lugar tenemos que considerar cuál es la naturaleza/comportamiento del animal en general y evaluar específicamente, con ayuda del responsable del mismo, al individuo que tenemos delante; pues es esencial intuir de antemano cómo éste puede interpretar las técnicas que vamos a utilizar.

Según el entorno físico y emocional del perro, algunas de las técnicas, como por ejemplo “Na Fa”, que consiste en apretar la carne en forma de pinza, éste lo podría interpretar como un mordisco o un acto de sometimiento. Por consecuencia, en perros dominantes, perros inseguros y nerviosos, estas técnicas pueden ser leídas como una agresión, reto o signo de dominancia, pudiéndose derivar en una agresión o mordedura por parte del propio perro. Es por esta razón por la que tendremos ciertas precauciones antes de proceder a la manipulación.

Es por este motivo que debido a la falta de relación entre un perro en su primera sesión y el terapeuta, consideramos el Tui Na como una herramienta muy valiosa para poder formar al acompañante, más que como una aplicación directa por parte del técnico en MTC, sin embargo, veremos cómo desarrollar la sesión.

  • Valoración: Seguramente el momento de mayor importancia. Aquí preguntaremos sobre su carácter, sobre si tiene dolor, sobre cómo responde a las manipulaciones… de esta manera buscaremos las técnicas y la estrategia que garanticen tanto la efectividad de la terapia como nuestra seguridad como terapeutas.
  • Entorno: Tener cuidado con el entorno puede ser clave para que nuestra sesión de Tui Na se pueda desarrollar en perfectas condiciones. Es recomendable buscar un lugar donde los estímulos del perro se reduzcan al máximo: evitar zonas con entradas y salidas de personas, evitar tener elementos en la sala que puedan despertar en exceso el interés del perro (pelotas, comida…), etc. Nos puede ser de gran ayuda usar el tiempo de la Valoración para permitir al perro descubrir este entorno y familiarizarse con él. Este hecho le permitirá poder estar más relajado y receptivo cuando apliquemos la terapia.
  • Presentación: El momento de la presentación es crucial para mostrar nuestra energía al perro. Mostrar calma, serenidad, seguridad y firmeza nos puede ayudar a proyectar el nivel de energía idóneo para llevar a cabo la sesión. Es conveniente tener los sentidos en lo que estamos haciendo en este momento: estar presentes. Si tenemos un estado de intranquilidad o la mente ocupada en otras cosas, quizá sea mejor opción posponer la visita a otro momento en que podamos estar más en el aquí y el ahora.  
  • Sesión: Al iniciar la sesión debemos estar pendientes del estado del perro, siempre buscando su bienestar y un estado relajado. Si notamos que, al aplicar alguna manipulación o movimiento, el perro muestra reacciones de incomodidad o nerviosismo, reduciremos la intensidad. Y, si fuera necesario, dejaríamos de aplicar la manipulación. Evitaremos así negativizar la sesión, a la vez que podemos evitar que el perro pueda mostrar conducta agresiva. Siempre mantendremos el estado de calma.

(!)Debemos entender que una posición supina el perro puede interpretarla como una sumisión, igual que el hecho de que nos coloquemos sobre él, por lo que debemos ser conscientes de ello y trabajar desde la calma y el respeto.

  • Acompañante: Es importante que, durante la sesión, el acompañante permanezca tranquilo, que calme al perro sin someterlo, que sea una parte activa más de la sesión… Su estado inducirá al estado en que pueda encontrarse el perro.

Una vez finalizada la sesión, explicar algunas técnicas o movimientos al responsable puede resultarnos muy útil, tanto para mejorar la relación perro/responsable y perro/Tui Na,  como para que los resultados sean más favorables.

 

Incompatibilidades

Debido al contacto que se produce al aplicar ciertas técnicas, no siempre se puede usar el Tui Na como método equilibrante. Debemos tener especial atención en:

  • No aplicar Tui Na sobre zonas donde la piel del perro esté agredida, dañada, quebradiza, sensible… podríamos dañar la zona.
  • No aplicar sobre lesiones abiertas o supurativas.
  • Precaución al aplicar en caso de dolor por Exceso, ya que el perro puede mostrar una actitud postrada o agresiva ante el dolor.
  • En caso de perros geriátricos o muy debilitados, moderar mucho la intensidad de las técnicas aplicadas.
  • Precaución en no forzar la movilidad natural y propia de cada articulación y de cada perro.

Teniendo en cuenta todas los puntos anteriores, podríamos empezar a aplicar las distintas manipulaciones de las que se compone el Tuina, las cuales serían aplicadas por el profesional o prescritas al responsable bajo su supervisión. En el vídeo podrás ver las distintas técnicas aplicables a nuestros compañeros de 4 patas, no te lo pierdas!

 

 

Si te gustaría ahondar en TODO lo que la Medicina Tradicional China puede hacer por tu perro, pregúntanos por nuestra formación aquí ABAJO:

Me gustaría recibir más información sobre el Curso

* indicates required